El consumo energético en España, al igual que sucede en el resto del mundo, se sustenta mayoritariamente en las fuentes de energía de origen fósil, fundamentalmente petróleo y carbón. Es de destacar nuestra dependencia prácticamente total del petróleo, del cual importamos más del 99%, destinando más del 50% al sector del transporte.

Consumo de energía primara en España

 

 

Por sectores, el sector industrial ha sido tradicionalmente el mayor consumidor de energía en España. Sin embargo, las medidas de ahorro que comenzaron a ponerse en práctica en los años setenta y las mejoras en los procesos industriales unidas, por otra parte, al gran aumento de la movilidad de personas y mercancías, sobre todo por carretera, han hecho que el transporte sea a partir de los años noventa el sector que más energía consume en España.

Consumo de energía final por sectores en España

Respecto al consumo de las familias españolas, desde la década de los años noventa y hasta hace relativamente poco, el consumo energético de los hogares españoles ha evolucionado por encima del crecimiento de la población, a una tasa incluso 5 veces superior. Eso se ha debido, principalmente, al incremento del equipamiento doméstico. Por otro lado, se ha mantenido un incremento progresivo del número de vehículos turismos, que ya en el año 2007 superaba los 22 millones de coches. En la actualidad se han producido algunos cambios, dándose una convergencia entre el ritmo de crecimiento de la población y el del consumo de los hogares.

Las familias españolas representan cerca del 34% del consumo total de energía final, que se distribuye entre un 18,7% imputable a los usos energéticos de la vivienda y un 15% al uso del vehículo privado.

Un hogar medio en España consume algo más de 4.000 kWh al año de electricidad. En el caso de un hogar que dispusiera de todos los servicios y equipos de suministro eléctricos, el reparto medio sería el siguiente:

Reparto del consumo eléctrico doméstico